La Inspección de Trabajo emite una nueva Instrucción sobre el Registro Diario de Jornada.

29 mayo 2017

Despues de las sentencias del Tribunal Supremo en las que exime a las empresas de la obligatoriedad de registrar a diario la jornada de los trabajadores, la Inspección de Trabajo acaba de emitir una nueva instrucción interna (Instrucción 1/2017). La nueva Instrucción de la Inspección explica que el Supremo razona su decisión porque “el Estatuto de los Trabajadores no exige la llevanza de un registro de la jornada diaria efectiva de toda la plantilla para poder comprobar el cumplimiento de los horarios pactados”.

La nueva Instrucción establece como conclusiones:

  1. La Instrucción 3/2016, de 21 de marzo sigue vigente, excepción hecha del aspecto ateniente a la obligación empresarial de registrar la jornada diaria de trabajo que, a tenor de las sentencias indicadas no existe, salvo para las excepciones que en las mismas de indican, y por tanto la omisión del registro no puede considerarse en sí misma como infracción social.
  2. La doctrina contenida en las citadas sentencias no afecta a la obligación empresarial de respetar los límites legales y convencionales en materia de tiempo de trabajo y horas extraordinarias, siendo función esencial de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social controlar este cumplimiento.
  3. La Inspección de Trabajo y Seguridad Social puede y debe realizar las actuaciones de comprobación para la detección de eventuales infracciones. Si bien no será posible recoger como infracción la falta de registro de la jornada diaria de trabajo a que se refiere el artículo 35.5 E, dado el TS señala que no pesa esta obligación sobre el empresario, la Inspección podrá determinar las infracciones sancionables de los hechos que contravengan las normas sobre tiempo de trabajo y horas extraordinarias sobra la base de las comprobaciones inspectoras.
  4. Las normas sobre registro de la jornada en trabajadores a tiempo parcial, trabajadores móviles en el transporte de carretera, de la marina mercante o ferroviarios no quedan afectadas por la doctrina del Tribunal Supremo y la Inspección debe seguir exigiendo a las empresas la llevanza de los registros y proponiendo las sanciones por los incumplimientos.